martes, 20 de junio de 2017

Ángeles del Mar



Súpe de Proactiva a través de Oscar Camps. Me llamó la atención el premio de "Catalá de l'any" de 2015. Alguien que había decidido dedicar su vida, su experiencia, sus ahorros, creando una ONG para ir a la zona más caliente del Mediterráneo a salvar vidas.
Sin medios, sin apoyos, solo con algunos de sus amigos y todo el entusiasmo del mundo. 
Muchos le llamarían temerario, inconsciente... Yo lo llamo realista, porque supo mirar y ver. La mayoría de ciudadanos miran pero no ven. 
Tuvo una capacidad de empatia que le llevó al compromiso. 
A una parte, los que tienen la suerte de tener esta capacidad, nos lleva a sentirnos devastados por dentro. Solo a unos pocos privilegiados les remueve lo suficiente para decidir hacer algo. 
Y le llamo valiente, desinteresado, comprometido... 
No todos los países del mundo pueden presumir de tener "Ángeles del Mar"  como ellos.
Pero voy a enfriar un poco mi entusiasmo y daré algunas cifras. Que sería del S.XXI sin datos. 
Cito aquí fuentes de la misma Proactiva:


+ de 300.000 llegadas a las costas de Europa.
+ de 3.000 muertes/desapariciones en el mar.



Para tener una idea del contexto de estos viajes en barcos de la muerte, voy a tratar de sintetizar en pocas palabras lo que estos más de 300.000 refugiados tienen que soportar. 
Después de conseguir llegar a Libia, tras un viaje por el infierno, sin perecer en el intento, se percatan que han caído en el Reino de Satanás. 
Libia es una sucursal del averno en la Tierra manejada por acólitos aventajados del Diablo. 
Si consiguen sobrevivir aquí lo suficiente son recompensados subiéndoles en basura marítima. Con combustible solo para llegar a aguas internacionales, teléfonos que no funcionan y chalecos salvavidas de todo a un euro. 
Una vez llegan a vaciar el deposito están a la deriva.
Hasta 300 personas metidas en estos ataúdes flotantes sin comida, sin agua. Las mujeres y los niños en el centro para evitar que caigan al mar. Pero ese lugar se convierte en una trampa mortal ya que, el combustible mezclado con el agua del mar produce horribles quemaduras, a la vez que la imposibilidad de salir si hay un hundimiento. 


No puedo imaginar lo que debe ser para estas personas ver, de repente, cuando ya todo estaba perdido, en el horizonte aparecer el barco de Proactiva. Ángeles volando por encima del mar para acogerlos con brazos amorosos, ponerlos a salvo, darles comida, agua, asistencia médica, amor...




Pero hay que ser prosaico, en este mundo hasta la solidaridad es cuestión de dinero. 
Nuestros ángeles son terrenales y el mantenimiento de los barcos y toda la infraestructura necesaria para estos salvamentos cuestan dinero. 
Solo lo material porque las tripulaciones de Proactiva son jóvenes que llegan a bordo con todo para dar y que se sienten recompensados con la simple sonrisa de un niño. 


Esta es mi pequeña contribución para vosotros, Oscar y Proactiva. Espero que os guste y disculpéis que no sea gran cosa. Gracias. 





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